CEDD – Drogas y Derecho

Aliviar el hacinamiento carcelario: Salvavidas en tiempos de COVID

La declaración global de la pandemia de la COVID-19 a inicios de marzo agravó la crisis carcelaria que se vivía en las Américas desde hace décadas. De reformas necesarias, se pasó al punto crítico de exigir reformas urgentes para facilitar la descongestión y garantizar el derecho a la salud y a la vida de las personas privadas de la libertad. De esta manera, la COVID-19 ha puesto al límite los sistemas penitenciarios, ya que desde el primer momento en que el virus entra a los centros de reclusión se puede esperar, bajo las condiciones actuales, que (i) la gran mayoría de la población probablemente resulte contagiada, (ii) que las personas privadas de la libertad con condiciones subyacentes de salud mueran a una tasa más alta que sus pares por fuera de la prisión y, por lo tanto, (iii) se podría hablar de una catástrofe humanitaria en las cárceles.


Desde hace diez años el Colectivo de Estudios de Drogas y Derecho (CEDD) ha documentado el impacto de las leyes de drogas en los sistemas penitenciarios y carcelarios de América Latina, a partir del análisis de los marcos normativos de drogas que utilizan en la prisión de manera irracional y excesiva, así como sus consecuencias en el hacinamiento y sobrepoblación carcelaria.  Como parte de la serie de documentos Del Miedo a la Acción, con la que buscamos comprender los efectos del COVID-19 en los derechos humanos y proponer alternativas para minimizar sus impactos, el CEDD publica este informe sobre la situación del COVID-19 en el sistema penitenciario de 11 países de América Latina.